Que el Cielo permanentemente avance,
lo mismo que sucede con la Tierra,
sin que haya falsa paz o torpe guerra
que su poder alcance.
Su vida no es la propia,
y no es su eternidad la que procuran,
ni entienden de los credos y su inopia,
por eso siempre duran.
El santo es algo así. Sin un descuido,
aunque su corazón esté en la cumbre,
permite que perenne nos alumbre,
del mundo en las entrañas escondido.
Lao Tsé
VIII
El agua es limpia y no exige,
siempre canta y no se aflige,
como hace aquella verdad
que da la creatividad
y quien la quiere la elige.
Aquel que disipa el vaho
que le empaña la visión
acerca su corazón
a la riqueza del Tao.
E igual que el agua y su canto,
de sí mismo se descuida
y la bondad de su vida
hace permanente el santo
sin recordar que la olvida.
Lao Tsé
siempre canta y no se aflige,
como hace aquella verdad
que da la creatividad
y quien la quiere la elige.
Aquel que disipa el vaho
que le empaña la visión
acerca su corazón
a la riqueza del Tao.
E igual que el agua y su canto,
de sí mismo se descuida
y la bondad de su vida
hace permanente el santo
sin recordar que la olvida.
Lao Tsé
IX
Lo correcto es pararse antes que el tope
de la dorada taza se desborde
y quemes esas manos
seducidas por necias ambiciones.
La espada que se afila
mil veces, día y noche,
va perdiendo su fuerza y se asemeja
al alma del fantoche.
Un palacio repleto de tesoros
se vuelve la peor de las prisiones,
y el multimillonario en su soberbia
sólo se ha de quedar con sus cordones.
Pero el santo regala retirándose
todo el fruto que dejan sus acciones,
y sin buscarlo nunca
de todo lo que da le queda el doble.
Lao Tsé
de la dorada taza se desborde
y quemes esas manos
seducidas por necias ambiciones.
La espada que se afila
mil veces, día y noche,
va perdiendo su fuerza y se asemeja
al alma del fantoche.
Un palacio repleto de tesoros
se vuelve la peor de las prisiones,
y el multimillonario en su soberbia
sólo se ha de quedar con sus cordones.
Pero el santo regala retirándose
todo el fruto que dejan sus acciones,
y sin buscarlo nunca
de todo lo que da le queda el doble.
Lao Tsé
X
La pura Visión interna
trasciende la falsedad,
y entonces la Libertad
perennemente gobierna...
¡Esto es Dios y es la Verdad!
Lao Tsé
trasciende la falsedad,
y entonces la Libertad
perennemente gobierna...
¡Esto es Dios y es la Verdad!
Lao Tsé
XI
Es la nada de la rueda
lo que hace que ella pueda
avanzar por el camino
para cumplir su destino.
Y es la nada del botijo
la que al agua da cobijo,
que no es su arcilla, creed,
la que sacia vuestra sed.
Y no son esas paredes
las que construyen las redes
de la vida familiar,
pues su nada es vuestro hogar.
Por eso, del mismo modo,
el Ser nos ofrenda todo,
pero gracias al No-Ser
que está sin poderse ver.
Lao Tsé
lo que hace que ella pueda
avanzar por el camino
para cumplir su destino.
Y es la nada del botijo
la que al agua da cobijo,
que no es su arcilla, creed,
la que sacia vuestra sed.
Y no son esas paredes
las que construyen las redes
de la vida familiar,
pues su nada es vuestro hogar.
Por eso, del mismo modo,
el Ser nos ofrenda todo,
pero gracias al No-Ser
que está sin poderse ver.
Lao Tsé
XII
No entiende el santo varón
de los inciertos colores
que entorpecen los amores
y hacen fuerte a la ambición.
No entiende en su condición
de aquellos cinco sabores
que producen amargores
al buen gusto y la razón.
Y aquellos atronadores
llantos ensordecedores
enmudecen ante el son
del alma del hombre santo,
que no hay nada como el canto
que nace en su corazón.
Lao Tsé
de los inciertos colores
que entorpecen los amores
y hacen fuerte a la ambición.
No entiende en su condición
de aquellos cinco sabores
que producen amargores
al buen gusto y la razón.
Y aquellos atronadores
llantos ensordecedores
enmudecen ante el son
del alma del hombre santo,
que no hay nada como el canto
que nace en su corazón.
Lao Tsé
XIII
No soy un cuerpo, soy libre,
Tengo un cuerpo que es del mundo,
que ni es simple ni es profundo,
ni vulnerable ni fuerte.
Que, en verdad, más que tener,
es tan ajeno a mi ser
como el sueño de la muerte.
Lao Tsé
y no hay nada que calibre
el poder de mi verdad.
Que el que un cuerpo se percibe
es que muere en lo que vive
sin gozar de libertad.
Tengo un cuerpo que es del mundo,
que ni es simple ni es profundo,
ni vulnerable ni fuerte.
Que, en verdad, más que tener,
es tan ajeno a mi ser
como el sueño de la muerte.
Lao Tsé
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